“Volverr a empesarrr”

febrero 11th, 2012

Como decía la señora esa guiri de los Óscar hace años…

Así de a poquito, un paso, luego otro, empiezo a tocar de nuevo en garitos. Tres conciertos en las próximas tres semanas. Empezando por el Café Galdós mañana domingo, un sitio íntimo con gente estupenda atendiendo en el centro de Madrid.

¿Miedo? ¡Claro! Tengo las canciones oxidadas a juego con mis dedos. Sé que tardarán en engrasarse pero habrá que empezar por algún sitio o, si no, el miedo y la desgana acabarán por corroerlo todo, como he visto en algunos “compañeros de generación”.

Y sí, volveré a escribir por aquí y te contaré el resto de mi aventura europeo-callejera, lo haré por ti que lo lees y por mí, para que no se me olviden las vivencias.
Así que, aunque sea en diferido, prepárate para aventuras con ratas en Salzburgo, contratos en fiestas privadas, furgonetas requisadas, locura y desenfreno en el primer bar gay de Ginebra…

Un abrazo,

Hare

 

Día 4, “dime, quién me ha robado el retrovisor”

agosto 18th, 2011

Ella nunca lo haría :(

Oímos un ruido durante la noche pero yo, que debo ser el más confiado del lugar, dije “bah, le habré dado una patada a algo”.

A la mañana siguiente decidimo seguir ruta y “oh, sorpresa”, alguien se había llevado el retrovisor del lado del conductor. Pero no sólo el espejo, sino toda la pieza que lo sujeta, con lo que había que sustituirlo entero.

Hombre, hay que ser mala gente. No sé, robar la rueda de repuesto o la antena se asume porque es un mal menor, e incluso alguien dirá que ayuda a que no se promuevan las radiofórmulas ;) . Pero sin el retrovisor casi no puedes conducir, sabes que robando uno estás dejando al otro en el sitio.

En fin, empezamos a recorrer las tiendas de automóviles de la costa, conduciendo con muuuuucha calma, hasta encontrar uno con el que se podía hacer un apaño cerca de Sitges. Dios bendiga a los americanos por inventar la cinta esa que sirve para todo, desde tapar la boca en un secuestro (¿depilará el bigote también?) a sujetar un espejo puesto sin el soporte adecuado.

Con cariño para...

Después de una cervecita todo se ve de otra forma y yo he venido a este concurso a jugar. Así que encontré un sitio y me puse a tocar en una calle peatonal de Sitges de buen rollito, que duró 45 minutos…
Empezó muy bien con gente haciendo propuestas para que fuese a tocar a sus garitos, e incluso para contratarme para un cumpleaños en enero :eek: .

Pero apareció una señora, interrumpiendo a otra que me decía lo encantada que estaba, para decir que quería abrir las ventanas de su casa en una calle cerca y que podría molestarla. “No se preocupe señora, su planteamiento es un poco críptico pero me voy a la de ya”.

Nunca se puede agradar a todo el mundo y yo, ante todo, no quiero molestar. Así que, recogida de bártulos y ganancias y para otro lado.

Coincidía que ese día había concierto de jazz en un bar así que, buena música, buena compañía y la furgo lista de nuevo, ¿qué más se puede pedir?

Llegar a Barcelona sin ningún incidente :D

Un abrazo,

Hare

Día 3: Peñíscola

agosto 11th, 2011

Papá Lunarl Papa Lunarl...

No subimos mucho más por la costa, pasamos por Peñíscola y me acordé del Castillo del Papa Luna.
Me pareció que sería divertido tocar junto a los muros del castillo junto al mar. Ya anochecía y aparcar la furgo junto a la playa para pasar la noche no era mala idea.

Así que, tras atravesar hordas de gente por el paseo marítimo, encontré un sitio tranquilo junto a la muros que parecía un mirador rodeado de un mercadillo de artesanos.
Monté los bártulos, empecé a tocar y la gente comenzó a sentarse delante y a aplaudir. Me vine arriba y empecé a presentar cada canción antes de tocarla como si fuese un concierto en un bar. Creo que hasta se me escapó una vez “gracias por venir” como si el concierto estuviese programado…esta cabeza mía….

Tras casi 2 horas tocando pensé que ya era suficiente, nunca sabes si molestas a una gente por mucho que parezca que estás agradando a otra, y estaba bastante cerca de los artesanos. A sí que, pese a alguna petición más de alguna persona que se acababa de sentar, empecé a recoger. Cayeron bastantes monedas en la funda y la poca policía que pasó sonreía y todo. ¡Qué más se puede pedir!

Compramos hielo, saqué la botella de Bell’s cortesía del abuelo, unas velas y nos fuimos a la playa a celebrar que el mundo es así de estupendo.
Un poco perjudicados volvimos a la furgo a descansar con idea de llegar a Barcelona al día siguiente.
Bendita ignorancia, no sabíamos que no iba a ser una noche “tranquila” precisamente.

Un abrazo,

Hare

Día 2: Valencia y las incoherencias

agosto 7th, 2011

Happy Valencia

Habiendo pasado por Cuenca para darle una alegría al Pater y tocar junto a las Casas Colgadas, pensamos que era una buena idea seguir hasta Valencia e ir recorriendo la costa hacia arriba.

Había tocado en la Plaza de la Virgen por recomendación de los majetes y vocales Melomans hacía unas tres semanas y fue muy divertido con la gente uniéndose a cantar.

Siempre hay cierta preocupación cuando me pongo a tocar en un sitio nuevo. Primero por no querer molestar y luego porque casi siempre desconozco cuál es la legislación sobre tocar en la calle en ese lugar.
Cuando toqué anteriormente en Valencia pregunté a un policía que pasó cuando empezaba a recoger, y me respondió con un “a mí que me cuentas, tengo cosas más importantes que hacer”. Bien.
Este día cuando montaba mis bártulos vi a una pareja de policías municipales en la entrada de un portal cerca. Supuse que estaban ahí para otros asuntos, así que no quise importunarles.

Cuando ya había montado casi todo se acercaron y me preguntaron si me disponía a tocar allí. “Así es” dije con la mejor de mis sonrisas. Me miraron con esa mirada que se debe apreder en la academia, la tienen todos, y me dijo “No, usted no puede tocar aquí”.

Me disculpé por no haberles preguntado antes, pero supongo que me salió un poco guasón el decirles “perdonen por no haber preguntado, creí que estaban aquí para cosas más importantes”. Enseguida me di cuenta de que acababa de ganarme dos amigos de por vida.

“¿Encima con segundas?” (ya empezaba a pensar en los calabozos valencianos) “No, no, perdone, es que eso fue exactamente lo que me dijo un compañero suyo hace unos días cuando estuve tocando aquí y le pregunté, y pensaba que no había cambiado la normativa.”

La cosa se fue relajando. Me preguntaron si tenía otro oficio y les conté mi historia de cambio de vida ingenieril y empresarial, lo que les relajó más. De hecho, me interrumpieron varias veces para preguntar cómo viajaba, con quién y sobre todo, cuánto ganaba tocando, “mucho menos que antes, se lo aseguro, pero ése no es el fin”

El problema es que no suele haber una normativa sobre la música en la calle o, si la hay, es demasiado restrictiva o se requieren licencias que son prácticamente imposibles de conseguir en poco tiempo. Pero la mayoría de las veces depende del humor del policía de turno y del nivel del intérprete.

Tengo una teoría un poco rara sobre este tema:

Si:

  • Ya estás tocando
  • “Pareces limpio”, como dirían en mi pueblo
  • El nivel es aceptable y no repites constantemente canciones (Ej. mucho acordeonista suelto por ahí)
  • El volumen no es muy alto (véase el tipo descrito en la línea anterior)
  • No tocas durante mucho tiempo (véase el tipo descrito en las dos líneas anteriores)
  • La policía no suele significarse. A veces, hasta sonríen.
    Ahora, si no has empezado a tocar, casi siempre estás perdido o a merced de cómo se sienta la autoridad local.

    En este caso, una vez pasado el primer escollo por mi culpa y mi “don” de decir lo más inadecuado en el peor momento, fueron personas de lo más agradable.
    Hasta se disculparon, a su manera, por pedirme que me fuera: “Ya sabe, no tenemos por qué estar de acuerdo con la ley pero hemos de hacerla cumplir”.

    Les di hasta las tarjetas que llevo en la funda para cuando alguien quiere saber más de mí (Daniel Hare. Enjoying life – Playing music). En ellas viene la dirección del blog así que, si me leen, desde aquí un saludo :D

    Y rumbo para arriba, próxima parada, cuando apetezca parar.

    Un abrazo,

    Hare

    PD. Como evidentemente no hay foto cantando, aquí va la del comienzo del día. Contento e ignorante en la playa de El Saler

    Anécdotas callejeras

    julio 29th, 2011

    Templo de Debod con Harecillo al fondo

    La foto de este post tocando en el Templo de Debod es de Nagore Agirre, una chica que se acercó después de cantar “Tú y yo” y me pidió mi información de contacto citando el estribillo de la canción “que alguien pare el tiempo, me retan los espejos, no quiero madurar”. Dijo algo como “tú has pedido que alguien pare el tiempo y yo te pido tus datos”. Hay gente con mucha clase por los parques de Madrid.

    Unos días más tarde tuvo la ambabilidad de enviarme esta foto y me ha parecido una buena oportunidad para recordar anécdotas callejeras, antes de que se me borren del disco duro de la cabeza con todo lo que me está pasando en el “Street Tour 2011″. Allá vamos:

    Tocar en cuevas
    Un tipo se acercó en Colmar (Francia), me explicó que organizaba conciertos en cuevas en Alemania y que si me animaba a tocar allí, nunca llegué hasta su zona de Alemania esa vez, hubiese sido divertido y guardo su tarjeta por si acaso paso alguna vez…

    Me han echado
    Más de una y más de dos veces, quizá la más divertida fue una vez en Oviedo. Un policía muy respetuoso me dijo que parase cuando acabara la canción que estaba tocando y, cuando le pregunté si me podría poner en otro lugar, me dijo que por supuesto, en cualquier otro lugar que no fuese al lado del ayuntamiento cuando estaban celebrando un pleno… Esa miopía…

    Me han reconocido
    Una tarde tocando en Burgos, una pareja se acercó y me preguntó si era Daniel Hare, que habían reconocido mi voz cuando bajaban por la calle. Nunca nunca nunca me ha pasado esto, ni creo que vuelva a pasar.
    Resulta que Conchi y Ricardo (que así se llaman) me recordaban del concurso de cantautores en Burgos de 1998 que gané y como agradecimiento repartí una maquetilla grabada en mi baño. Me hizo muchísima ilusión, ellos también cantan así que qué mejor manera de celebrar el reencuentro que cantarnos unas canciones, y así hicimos. Conchi y Ricardo si me leéis, desde aquí un abrazo inmenso.

    Tocar en bares
    De vez en cuando hay alguien que me quiere “sacar de las calles”, cosa que se agradece. Quizá la más divertida fue en Nafplio (Grecia) en la que me pidieron si podía tocar a la noche siguiente en un café y como no podía (cogía un avión al día siguiente) me pagaron por seguir tocando esa noche en la puerta de su bar para atraer al público.

    Regalos en el estuche de la guitarra
    Me han dado botellas de vino, latas de cerveza (frías :D ), monedas de otros países (supongo que hay gente que lo ve como una buena manera de deshacerse del cambio o quieren aportar algo y no tienen la moneda del país).
    Una vez unos niños en un pueblo de Galicia me cedieron sus gusanitos y los dejaron en la funda haciendo un gesto de ofrenda a lo “te entregamos nuestro bien más preciado”. Gracias, esas cosas emocionan.

    Y hasta aquí el primer recuento, en cuanto tenga hueco cuento las últimas que mi acceso a internet está limitado…

    Un abrazo,

    Hare

    Imagine all mañicos

    mayo 31st, 2011

    Demasiadas cosas pasan últimamente y yo me paso más tiempo viviéndolas que encontrando el tiempo para contarlas…
    Todo lo de Sol, la comedia en la universidad, las noches de KO con el abuelo, el retorno de Miguel, Aileen, John… Me puede la pereza, supongo, y el pensar en por qué te va a interesar lo que escribo.

    Pero de pronto, un día miro las estadísticas de la web y sólo puedo agradecerte que sigas pasando por aquí para ver que no escribo nada…. Cambiará, a finales de junio, comienzo mi particular “Street tour 2011″ y juro y perjuro que si te pasas por aquí tendrás noticias mías. De hecho, ya ha medio empezado. Que recuerde, en los últimos meses he estado en las calles de Madrid, Guadalajara, León, Asturias, Galicia y Zaragoza.

    Y hablando de Zaragoza, allí se unió Gorka para una obra de teatro de GrupoAviar en la que él actúa y yo me preocupo del sonido y de disparar las voces y músicas.

    Tras la función, decidimos hacer noche en la furgo en un parquecillo junto al río, donde amanecimos con la agradable visita de una pareja de policías nacionales de paisano.

    Inicialmente pensé que eran yonquis autóctonos que intentaban atracarnos. Me sorprendió tanto que no lo fueran, que les pedí que se identificaran, otra vez. Creo que me gané dos nuevos amigos.

    En fin, nos pusieron la multa de rigor por lo primero que les apeteció y se marcharon por donde habían venido.

    Cuando les pregunté por lo absurdo de todo aquello su excusa fue, literalmente, “son tiempos de elecciones”, a lo que yo no pude evitar comentar “ah, ¿y eso hace que tengan que subir su ratio de multas?”. Lo dicho, ♫amigos para siempre and you will always be my friend

    Pero yo había ido a jugar y, confiando en que la probabilidad de encontrarse con los mismos policías era pequeña, le dije a Gorkilla, algo desanimado porque la multa fue para él, “vamos a marcarnos unos temas, a ver si se nos pasa”.

    Y allá que fuimos. No elegimos muy bien la ubicación, creíamos que era un puente peatonal, y lo es, pero se permite el paso al transporte urbano y ¿adivinas?, a los coches de policía. Aún así fue estupendo tocar sobre el río con El Pilar de fondo.

    Gorka se animó a poner el móvil a grabar y a tocar la armónica y la policía pasó unas cuantas veces pero nos dejó tranquilos. Las ganancias del show nos dieron para la comida así que, qué más se puede pedir.

    Aquí lo tienes, Imagine, que viene muy bien para los tiempos que corren en los que las utopías casi se dejan meter mano.

    Muchas gracias a Gorka por improvisar así, sobre la marcha. Y gracias a ti por seguir por aquí leyéndome.

    Un abrazo,

    Hare

    Reconstrucción

    febrero 27th, 2011

    Haciendo el Clark Kent?

    ¿Pero dónde te has metido? estarás pensando si eres de los que todavía se pasa por aquí, según me dice Google.

    Uno decide cambiar de vida y da el paso. Se centra mucho en el momento del cambio, en que todo cuadre y no haya daños a terceros. Pero luego tiene que aprender a vivir esa vida, acostumbrarse a sus ventajas e inconvenientes.

    He viajado, he disfrutado de no madrugar, he vuelto a tocar en la calle y a la universidad. He dado algún conciertillo, regalado mi tiempo a mis amigos y he visto a mi cuenta bancaria quedarse en los huesos, y no me ha importado.

    Pero sobre todo, me he planteado cómo quiero (o al menos intentar) que sea mi vida a partir de ahora. He tirado todas las piezas al suelo y estoy armándome poco a poco y con cuidado. Intentando descartar aquello que no me gusta de mí mientras trato de que el resto de piezas que sí me gustan encajen.

    He pensado lo que quiero hacer e intento no escuchar mis propias excusas para no hacerlo, vencer el miedo, que suele camuflarse de razonamiento lógico….

    He hecho una lista a lo “Me llamo Earl”. Nada espectacular, sólo esas pequeñas cosas para las que nunca tienes tiempo, ese “a ver si nos vemos” que muchas veces queda en una felicitación en una red social. Esos amigos a los que quieres ver pero no encuentras el momento. Hasta que no te atreves a llamar porque hace meses (o años) que no lo haces.

    Esa maqueta que no grabé, nada demasiado serio, sacar del cajón algunas canciones que nunca he grabado para que esos amigos y la gente que me ha preguntado por ellas las tenga. En cuanto esté la subiré por aquí.

    Y actualizar más el blog, que no tengo excusa y sí tiempo y sólo me ha dado cosas buenas, como conocer a Martita y reencontrarme con Ignacio y Jesús

    Y aquí sigo, juntando piezas. Me volveré a equivocar. Seguro. Pero sigo pensando que es más sano probar, equivocarse y rectificar que no probar.

    Un abrazo,

    Hare

    PD. Por cierto, la foto es de una escultura de Nathan Sawaya un genio con unas piezas de Lego en las manos.

    Es mi cumpleaños, regálame agua

    septiembre 14th, 2010

    Agüica Agüica

    No sé si la vida me sonríe o soy yo quien le sonríe a ella y por eso siento que me va todo estupendamente.

    Lo que sí sé es que hoy cumplo 32 y sí, soy de esos tipos a los que preguntas qué quieren por su cumpleaños y te responden que  nada. Lo dicho, la vida me va estupendamente :D

    Y es cierto, no necesito nada. Tengo gente que me quiere y a la que quiero, mucho más que mis necesidades básicas cubiertas y “alguna” guitarrilla.

    Pero este año y sin que me preguntes, voy a pedirte algo, voy a perdirte agua.

    He decidido unirme a los chicos de Charitywater que se dedican a hacer pozos de agua en África y “donar” mi cumpleaños.

    Así que amigos y familiares anímense, no se devanen la cabeza pensando en qué regalarme y regálenme agua. Entren en la microsite www.mycharitywater.org/danielhare y donen por favor.

    La campaña estará funcionando hasta final de mes., para que nos dé tiempo a todos,  y se puede donar cualquier cantidad, desde 1 dólar. Es impresionante lo que unos pocos dólares pueden hacer.

    Y como está muy feo eso de pedir sin más, yo ya hecho mi primera donación a la campaña, mi autorregalo de este año.

    Un abrazo,

    Hare

    Celebración

    septiembre 5th, 2010

    Celebración

    Que todas las noches sean noches de boda….

    Santorini

    agosto 30th, 2010

    Agustikín de busker pirata en Santorini

    Podría contarte muchas cosas sobre la isla si realmente la hubiese visitado. Alquilamos un coche, planeamos levantarnos pronto y pasar por algunos sitios emblemáticos de la isla. Luego nos emborrachamos cada noche y el plan inicial se derrumbó, como tiene que ser :D .

    Íbamos a ser dos y al final se unieron Agustikín y Ainhoa para mayor diversión. Viendo esas playas y con Agustikín a mi lado guitarra en mano, a ver quién se resiste a montar un espectáculo callejero. Dicho y hecho, buscamos el sitio adecuado y montamos nuestro show en el paseo marítimo, con barquito al fondo incluido en la estampa, y ahí nos lanzamos.

    Agustikín abrió con “Amapolas” y cayeron las primeras monedas en la funda. Y, a partir de ahí, sólo recuerdo que tocamos y tocamos y tocamos.

    El sol cayó (en esta isla no anochece, el sol se cae)  y seguimos tocando.

    Oscureció hasta que casi no nos veíamos el uno al otro. Y seguimos tocando.

    Y a mí no se me borró la sonrisa con la que salgo en la foto durante todo ese tiempo… Y no era por la indumentaria de mi compañero ;) .

    Económicamente no fue muy allá, unas monedillas y una cerveza que nos regaló Frank, un nigeriano que estaba de vacaciones  y trabajaba en un garito de música reggae en Atenas. Como diría el gran Manuel Macarro, a veces se alimenta el bolsillo del pantalón y otras el que está justo al lado del corazón.

    De ahí a las copas para no perder las buenas costumbres. Como somos mudos, acabamos charlando con Evelyn y Marcela, dos chicas chilenas, mientras Ainhoa hacía de las suyas con un grupo de daneses.

    No sé cuánto tiempo transcurrió pero lo siguiente que recuerdo después de hablar de la casa de Neruda en Isla Negra (me encanta lo de que el tipo tuviese tallado sobre las vigas los nombres de sus amigos) es que estábamos desnudos bañándonos en la playa mirando las estrellas, que estaban lloviendo para nosotros.

    Sintiendo que mi trabajo de sparring había finalizado y asumiendo que estas ya no son mis guerras, me retiré dejando a Agustikín a lo suyo… De lo que ocurrió a partir de ahí sólo Agustikín, Ainhoa (que se reincorporó después de beberse las cervezas de los daneses) y las chilenas lo saben.

    De esa noche me quedo con Agustikín hablando sobre la gente que se paró a escucharnos, las madres con los niños, de Frank… Y  yo pensando que había estado unas cuantas horas tocando con él y no me había dado cuenta de nada más, ensimismado en el placer de hacer lo que me hace feliz, tocar música y estar con amigos.

    Un abrazo,

    Hare